miércoles, febrero 09, 2011

muertes paralelas



caminaba mucho, 50 cuadras todos los días, con sol o con lluvia.
comía sano, sin fritos ni picantes.
casi no bebía alcohol.
nunca fumó.
hizo todo lo que le dijeron que tenía que hacer, controló todo lo que había que controlar (presión, colesterol, triglicéridos, azúcar…)
un día, enfermó.
murió incrédulo e indignado.



le encantaba quedarse en la cama mirando televisión.
hizo de la comida uno de sus grandes placeres.
a veces tomaba alcohol.
no fumaba, pero dejaba fumar.
nunca creyó demasiado lo que los otros le decían que tenía que hacer.
controlaba poco lo que hubiera tenido que controlar más…
un día, enfermó.
sin sorprenderse, murió, resignado. 

2 comentarios:

XuanRata dijo...

Del morir lo único importante es la actitud con que enfrentamos ese momento. Solo que esa actitud final no puede ser más que el fruto del resto de la vida.
Aunque, Elisa, tú lo has expresado mejor.

Ernesto y Felisa dijo...

...sí, cada uno es viejo a su manera, más o menos féliz, más o menos divertido, intrépido...

y sí cada uno muere también a su manera...., como ha vivido..

estos dos nunca se encuentran,

vivieron en mundos paralelos no interaccionables, y el punto final pues, en cada paralela estaba
... (bueno siempre podrían construir un puente)

Génial post, Elisa
Felisa